¿Cuáles son los requisitos para ser sacerdote?

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¿Cuáles son los requisitos para ser sacerdote?

Josetxu pregunta:

P. Ricardo,

¿Qué se necesita para recibir el orden sacerdotal?

Muy estimado Josetxu,

Hay una serie de requisitos indispensables para ser sacerdote, algunos són de carácter disciplinar, otros son exigencias propias de este sacramento que Cristo instituyó.

Los que son de carácter disciplinar tienen que ver, por ejemplo, con los estudios, la edad, la formación intelectual y moral. Así, la edad mínima para ser ordenado sacerdote, según el código de derecho canónico, es de 25 años de edad. Hace falta haber recorrido un camino formativo de filosofía y teología que establece cada diócesis o cada conferencia episcopal, según la normativa que ha dado la Santa Sede. Si el sacerdote pertenece a una congregación u orden religiosa, ahí también tiene una serie de requisitos. También se requiere estar "incardinado", es decir, pertenecer a, una diócesis o a un instituto religioso de derecho pontificio o prelatura.

Hay otros requisitos que provienen del sacramento mismo, tal y como Cristo lo instituyó, como el hecho de ser varón, de estar bautizado, etc. Además se requiere la vocación: nadie puede exigir esta dignidad sacerdotal, sino que sólo deben acercarse a este sacramento quienes son llamados. Aquí juega un papel determinante la Iglesia, que discierne y ayuda a discernir quiénes son los verdaderamente llamados.

Por otra parte, como el sacerdote representa a Cristo esposo de la Iglesia, el hombre que quiere recibir este sacramento debe procurar tener una vida acorde a su ser sacerdotal y a su misión. Requiere de buena salud, de una psicología sana y equilibrada, de una integración de su personalidad e identidad masculina, de hábitos de virtudes que den ciertas garantías de que será un buen ministro de Cristo, Señor. Además, debe también ser capaz de vivir durante toda su vida el celibato por el Reino de los cielos.

Pero lo más importante es que, habiendo descubierto el llamado, y siendo éste autentificado por al Iglesia, que quiera darse completamente al amor de Jesucristo y de los hermanos. Por eso, cualquiera que experimenta el llamado, debería al menos investigar si es efectivamente la voz de Dios, para no dejar de responder a Cristo que lo invita a seguirle y a vivir su misma vida.

Cuenta con mis oraciones.