¿Cómo puedo descubrir mi vocación?

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¿Cómo puedo descubrir mi vocación?

Susana pregunta:

Hola, no sé si tengo vocación, yo nunca lo había pensado, pero empecé a ir a un grupo, y me nació la inquietud, tengo novio y la verdad estoy muy enamorada, mi sueño es casarme, pero mi directora espiritual, me preguntó que si no quería entregarme a Dios por completo. Mi pregunta es, ¿cómo saber cuál es mi vocación? ¿Cómo distinguir si es egoismo o qué?

Querida Susana,

Con gusto respondo a tu pregunta. El hecho de sentir inquietud hacia la vida consagrada puede ser un indicio o una señal de que Dios te esté llamando pero para descubrir si se trata realmente de una vocación a la vida consagrada, sólo hay un camino: preguntarle al autor de toda vocación, a Dios, pues es Él quien llama a determinadas personas a seguirle de cerca porque les ama de manera especial con un amor de predilección. ¿Y cómo preguntarle? Yo te diría que con los siguientes elementos

1.- Por medio de la oración, para ello te recomiendo que incrementes tu vida de oración y tu vida sacramental, principalmente la confesión y la recepción de la Eucaristía de modo que dispongas mejor tu corazón a escuchar la voz de Dios.

2.- Creciendo en tu compromiso apostólico. Dices que has empezado a participar en un grupo. Pues bien, no dejes de entregarte con todo el corazón. Si tú te vas entregando en la medida en que sientes que Dios te va pidiendo más, El te hará saber qué tan lejos quiere que llegues

3.- La dirección espiritual. Dices que ya tienes una directora. En caso de necesidad, busca también un sacerdote que tenga experiencia y pueda ayudarte

4.- Cultivando en ti una actitud sincera de confianza en Dios. No te preocupes, sea lo que sea, si viene de Dios tiene que ser algo estupendo y que te hará feliz. Lo malo es que nosotros nos cegamos a que la felicidad tiene que ser como ya nos la hemos imaginado y de esa forma le cortamos la inspiración a Dios, que dicho sea de paso, es el autor de

la felicidad. Como

que desconfiamos de que Dios pueda tener un plan mejor que el que nosotros nos hemos hecho. Si el Señor realmente te llamara y, por poner un ejemplo, tuvieses que dejar al novio del que te sientes enamorada, no te preocupes, que El sabe lo que es mejor para ti e incluso para tu  novio.

5.- Por último, sé honesta contigo misma y con Dios. No te engañes tú sola convenciéndote a cualquier costo de que Dios no te llama. Busca con honestidad, con sinceridad. Segura de que Dios quiere sólo lo mejor para ti.